Sicilia es un verdadero paraíso para cualquiera que busque un destino con un sabor auténtico, bien conservado, rebosante de maravillas tanto históricas como naturales, o portadores de leyendas y tradiciones que no se pueden hallar en ningún otro lugar... Si te atrae la naturaleza, en tu viaje a Sicilia tendrás la sensación de haber llegado a un lugar de felicidad absoluta. La lista de espacios naturales es larga: los volcanes del Etna y Stromboli, las islas Eolias, la belleza tantas y tantas veces cantada con Vulcano (y sus baños de barro), Salina Rinella o Santa Marina, la reserva natural de Monte Fossa delle Felci... Y qué podemos decir del resto de atracciones de la isla, como las caminatas por los senderos del cráter della Fossa, las playas de arena negra, las Gargantas de Alcantara o la lava del Etna que se ha solidificado para formar intrigantes a la vez que impresionantes estructuras... Bueno, tampoco se puede marchar sin haber visitado la reserva ornitológica dello Zingaro, situada hacia el norte de Trapani y que llenará de alegría a los amantes de las aves. En resumen: Sicilia, una auténtica bocanada de aire fresco que sólo pide una cosa: ser respirada una y otra vez.





















