¿Dónde viajar en septiembre?
Septiembre suena a vuelta a la rutina, pero nada te impide vivir esta época del año desde una cala desierta. Tras el bullicio del verano, las playas recuperan la calma, la gente local vuelve a sus hábitos, los precios bajan y la luz adquiere ese tono más suave, casi dorado, que invita a alargar el verano. Entonces, ¿dónde viajar en septiembre?
Todo depende de lo que más te apetezca: darte un baño en un mar aún cálido en Croacia, caminar por senderos por fin silenciosos en Islandia o tomarte el tiempo de recorrer Uzbekistán al ritmo de las cosechas, las fiestas de pueblo y los encuentros que no se planean. Te contamos nuestros destinos favoritos para viajar en septiembre.
Viajar en septiembre para reencontrarte con el verano, allí donde el sol se queda un poco más
¿Dónde viajar en septiembre al sol? En Italia, Marruecos, Montenegro, Portugal o Cerdeña, el mar conserva el calor mucho después de la vuelta de vacaciones, las calas recuperan su silencio y la luz baja se queda un poco más sobre el agua. Te llevamos, destino a destino, en busca de tu próxima cala.
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Italia, a contracorriente del verano
Temperaturas en septiembre: 21-28 grados en Roma y Apulia, entre cinco y 20 grados en los Dolomitas, según la altitud.
En Italia, septiembre marca un contraste claro: en Roma, el calor por fin afloja y permite pasear sin agobios entre el Coliseo y el Trastevere; más al sur, en Apulia, es la temporada del mosto en fermentación, cuando la vendimia del Primitivo di Manduria está en pleno apogeo.
Cerca de Peschici, sube a un trabucco con un guía local para ver cómo izan las redes al amanecer. Después, sigue la SS16 entre Otranto y Santa Maria di Leuca, donde el mar, a unos 25 grados, se tiñe de violeta al atardecer. Para caminar con aire fresco, gana altura en los Dolomitas, en el norte del país, donde se respira mucho mejor.
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Marruecos, entre olas suaves y cumbres doradas
Temperaturas en septiembre: 20-29 grados.
En la costa marroquí, septiembre abre un paréntesis muy esperado por quienes conocen bien el país. El Atlántico sigue templado para iniciarte en el surf antes de que las olas ganen fuerza en otoño: prueba en Taghazout, con el agua en torno a 21-22 grados, o relájate en las playas salvajes de Mirleft, entre la roca elevada del Marabout y los arcos rojizos de Legzira, más al sur.
En el Alto Atlas, el calor por fin se suaviza: los valles bajos, como el de Azzaden, se prestan mejor a la caminata bajo una luz dorada. También es el momento de la cosecha del argán. Con nuestros expertos locales, acércate a los locales para machacar nueces de argán junto a una cooperativa bereber.
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Montenegro, suavidad mediterránea sin cruceros
Temperaturas en septiembre: 14-26 grados.
A finales de verano, Montenegro recupera el aliento: los grandes cruceros escasean y Kotor vuelve a respirar. El mar, por su parte, se mantiene en torno a 25 grados, perfecto para un último baño en las calas reposadas de Perast. Más al sur, la bahía de Valdanos, cerca de Ulcinj, esconde una cala de guijarros en el corazón del olivar más antiguo del país, un secreto bien guardado por los montenegrinos.
¿Te gustan los grandes espacios? Velika Plaža despliega 12 kilómetros de arena hasta Albania, muy apreciados por quienes practican kitesurf. Alrededor del lago Skadar empieza la vendimia del Vranac: entra en una bodega familiar de Crmnica y brinda con los viticultores frente al agua.
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Portugal, último baño de sol en el Atlántico
Temperaturas en septiembre: 20-30 grados.
En Portugal, el curso escolar empieza más tarde que en España: las familias portuguesas todavía ocupan las playas a principios de septiembre, pero a partir de la tercera semana el Algarve recupera poco a poco un ritmo más tranquilo.
Instálate en las playas alrededor de Lagos y Praia Dona Ana o, si buscas más calma, ve hacia Odeceixe, donde la playa se encaja entre acantilados y la desembocadura de un río. Allí podrás abrir percebes recién recogidos en las rocas del Atlántico. También es una buena ocasión para organizar un viaje en septiembre con nuestras agencias locales por las fincas de Lagoa, en plena vendimia. ¿Necesitas más espacio? Ve hacia el Alentejo costero: dunas hasta donde alcanza la vista y un viento más constante, perfecto para el longboard.
Viajar en septiembre para cambiar de hemisferio y de estación
¿Todavía no estás listo para la vuelta? Buena noticia: mientras España empieza a acercarse al otoño, buena parte del planeta entra en su propia estación seca, a menudo la más bonita del año. De Tanzania a Australia, pasando por Brasil, te contamos dónde ir para vivir un septiembre diferente, fuera de Europa.
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Brasil, tres caras antes de la temporada de lluvias
En un viaje en septiembre a Brasil, disfrutas del final de la temporada seca antes de que las lluvias cubran poco a poco el país a partir de noviembre. En el Pantanal, la fauna se reúne en los últimos puntos de agua: un guía pantaneiro te espera para observar, a buena distancia, al jaguar junto al río Cuiabá.
Más al norte, en Bahía, nuestras agencias locales hispanohablantes diseñan un circuito a medida para ti: cielos despejados para caminar hasta el Vale do Pati, en la Chapada Diamantina, o sumergirte en la gruta de Poço Encantado, cuya agua turquesa solo se ve así en esta temporada. Mar adentro, Fernando de Noronha inicia su mejor época de buceo, con visibilidad de hasta 50 metros, entre tiburones de arrecife y rayas. No te pierdas, desde la Baía dos Golfinhos, el baile diario de cientos de delfines.
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Tanzania, tras la pista de la Gran Migración
Temperaturas en septiembre: 20-30 grados según la región.
En Tanzania, septiembre es el momento exacto en el que todo converge: la estación seca está en su punto álgido, la vegetación se ha aclarado y la fauna se concentra donde esperas encontrarla. Más de dos millones de ñus alcanzan el río Mara, en el norte del Serengueti, para protagonizar una de las travesías más espectaculares del reino animal.
Entre avistamiento y avistamiento, déjate guiar por nuestros expertos locales para compartir un té con leche en una boma junto a una familia masái. Más al sur, en Tarangire, los elefantes se agrupan por cientos a orillas del río, una cita propia de la estación seca.
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Uzbekistán, la Ruta de la Seda sin calor extremo
Temperaturas en septiembre: 22-35 grados (22-28 grados a final de mes).
En Uzbekistán, septiembre marca el final de un verano largo y sofocante: el país sale de su letargo y la Ruta de la Seda por fin se recorre con un clima suave. En Samarcanda, ve al bazar Siab para probar melones kharbuza, uvas y granadas directamente de los puestos. Tómate también tu tiempo para celebrar la fiesta del melón, Qovun sayli, en Bujará o en Jorezm, con catas y concursos a la sandía más bonita.
Nuestras agencias locales también pueden organizarte una noche en yurta junto al lago Aydar Kul, con pastores seminómadas. Para una etapa más cultural, acércate al valle de Ferganá, en plena temporada de vendimia: en Margilan, entra en un taller de seda donde un artesano desenrolla el hilo a mano ante tus ojos, como hicieron sus antepasados.
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Bali, la estación seca sin tanta gente
Temperaturas en septiembre: 24-29 grados.
Septiembre es la época ideal para explorar Bali, con un clima suave y cielos despejados antes de que vuelvan las lluvias. En los arrozales de Jatiluwih o Munduk, todavía verdes, nuestros expertos locales te organizan un encuentro con un agricultor balinés para descubrir el subak, el sistema ancestral de riego reconocido por la Unesco.
Después, pon rumbo a Nusa Penida: en septiembre, las aguas frescas ofrecen buenas posibilidades de observar Mola mola, los peces luna, y mantarrayas. Si buscas una vida nocturna animada, con los pies en la arena, apunta a Canggu y sus conciertos frente al atardecer.
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Australia, entre cocodrilos, flores silvestres y tiburones ballena
Temperaturas en septiembre: Territorio del Norte (20-33 grados), Kimberley (22-38 grados), Red Centre (14-28 grados).
En Australia, septiembre inicia una cuenta atrás antes de las lluvias del norte y el calor del centro. En el Territorio del Norte, custodiado desde hace milenios por los Bininj/Mungguy, la fauna se concentra alrededor de los últimos billabongs de Kakadu: navega por sus aguas amarillas entre cocodrilos marinos y grullas brolga. Más al oeste, ve al Kimberley antes de que cierren las pistas durante octubre. En Bell Gorge y Windjana Gorge, busca cocodrilos de agua dulce al pie de acantilados modelados por un antiguo arrecife de coral.
Alrededor de Alice Springs, en pleno Red Centre, aprovecha las últimas semanas frescas para caminar por el Larapinta Trail, entre las flores silvestres de las Mountain Hakea. Por la noche, nuestras agencias locales te ponen en contacto con guías aborígenes para una velada de relatos ancestrales bajo las estrellas. También es la recta final para nadar con tiburones ballena en Ningaloo Reef, uno de los pocos arrecifes a los que se accede desde la arena.
Viajar en septiembre para disfrutar de senderos casi en solitario
En septiembre, el buen tiempo y las temperaturas todavía agradables abren una ventana ideal para hacer una ruta por las montañas, una vez que los últimos senderistas del verano han vuelto a casa. De Islandia a Perú, cinco senderos para recorrer casi en solitario, con el silencio como regalo.
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Islandia, tras las huellas del Laugavegur antes de que cierre
En septiembre, Islandia se descubre a pie con una atmósfera más salvaje. En el Laugavegur, uno de los trekkings imprescindibles del país, disfrutas de montañas de riolita de mil colores, campos de lava y fuentes termales humeantes casi solo para ti. En cuatro días, los 55 kilómetros del sendero unen Landmannalaugar con Þórsmörk, con algunos ríos glaciares que hay que vadear.
Para alargar la aventura, nuestras agencias locales recomiendan el Fimmvörðuháls, dos días entre glaciares hasta la cascada de Skógafoss. También es el único mes en el que puedes ver ballenas jorobadas frente a Húsavík y estar atento a las primeras auroras boreales. Más al sur, déjate llevar en kayak entre los icebergs azulados de Jökulsárlón y mantén los ojos abiertos: también es la temporada del réttir, cuando los ganaderos islandeses bajan a pie sus ovejas de los pastos de altura antes del invierno.
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Suiza, la Haute Route antes de la nieve
Un viaje en septiembre por Suiza ofrece la última ventana tranquila antes del cierre de la Haute Route: las cabañas del CAS, que jalonan los once collados entre Chamonix y Zermatt, cierran a partir de la última semana del mes, pero la afluencia del verano ya ha bajado.
Desde Zermatt o Verbier, cruza collados por encima de 2.500 metros, como el col de Torrent, sin nieve desde principios de julio, antes de dormir en una cabaña guardada y tomar una sopa de cebada del Valais. Nuestras agencias locales recomiendan el tramo Bear Trek de la Via Alpina, nueve días entre Meiringen y Lenk, menos concurrido e igual de espectacular. A finales de septiembre también llega la désalpe: las vacas, adornadas con flores y cencerros, descienden de los pastos en comitiva hacia el valle, ante la mirada de los vecinos reunidos para la ocasión.
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Perú, el Camino Inca sin las multitudes del verano
Temperaturas en septiembre: Cuzco (entre ocho y 15 grados), Machu Picchu (entre cinco y 21 grados), más suave en el Valle Sagrado.
En Perú, septiembre marca la recta final de la estación seca andina, de mayo a octubre: senderos secos, días soleados y ya menos gente que en pleno verano. El Camino Inca, limitado a 200 senderistas al día, se recorre con más calma: cuatro días y 40 kilómetros entre montañas y restos incas hasta la Puerta del Sol, frente a Machu Picchu. Para un trekking más tranquilo, cruza el Valle Sagrado a caballo de paso peruano, siguiendo su rico patrimonio cultural y sus comunidades andinas.
Más al sur, el cañón del Colca, cerca de Arequipa, mantiene una afluencia moderada antes del pico de octubre: ideal para observar, entre las ocho y las diez de la mañana, el vuelo de los cóndores desde el mirador de la Cruz del Cóndor. En clave de gastronomía local, Lima se convierte en septiembre en la capital culinaria de Sudamérica durante el festival Mistura; uno de los festivales gastronómicos del país que son una experiencia única.
Nuestros mejores itinerarios para viajar en septiembre
Septiembre suele ser la época ideal para quienes disfrutan viajando sin prisas: la naturaleza recupera terreno, los precios bajan y algunos destinos muestran su mejor cara. Roadtrip en plena naturaleza eslovena, safari en Namibia entre Etosha y el Kalahari, descubrimiento urbano en Nueva York, inmersión en Japón entre los rascacielos de Tokio y la belleza natural de los ciervos en libertad de Nara…
Te presentamos nuestros itinerarios favoritos para un viaje en septiembre. ¿Te apetece darle un toque más personal? Las agencias locales de Evaneos pueden adaptar estas ideas de circuito o diseñarte una ruta totalmente a tu medida.

Road Trip por Azores y Observación de Ballenas




Islas, Naturaleza y Cultura






Islas del Norte, una aventura por los valles y playas


Aventura entre montañas y la costa



Recuerdos de viajeros
Una ruta de senderismo o ciclismo por las montañas del Alto Atlas, una cata de Vranac recién vendimiado a orillas del lago Skadar, en Montenegro, una noche bajo las estrellas junto a un guía aborigen cerca de Alice Springs… Estos son algunos recuerdos de viajeros que viajaron el pasado mes de septiembre, para inspirarte antes de tu próxima escapada.
Dónde viajar en septiembre: preguntas frecuentes
Para alargar el verano en septiembre y vivirlo sin aglomeraciones, apuesta por Sicilia, Croacia o Apulia: el mar conserva todo su calor, las calas recuperan la calma y la luz baja realza cada atardecer.
Si buscas un cambio de aires más lejano, viaja a Tanzania para presenciar la Gran Migración o a Brasil para seguir el rastro del jaguar por la Transpantaneira. Quienes disfrutan del trekking preferirán Gaspesia y sus caribúes o los senderos de Kakadu, en Australia, antes de las primeras lluvias de octubre.
Para una escapada corta a finales de septiembre, Malta ofrece un momento ideal en esta época del año: el calor del verano se suaviza, las multitudes desaparecen y el mar sigue templado para practicar buceo alrededor de los pecios de Comino. Su rica historia en cada maravilla arquitectónica, marcada por caballeros y por ruinas romanas, se recorre en pocos días sin necesidad de coche, con traslados sencillos entre La Valeta y Mdina.
Si prefieres una escapada romántica urbana, Berlín es un auténtico paraíso que combina bello arte, museos y una vida nocturna intensa, con lugares emblemáticos de la capital alemana como el Muro y la isla de los Museos, patrimonio de la humanidad. Para quienes buscan naturaleza, actividades al aire libre y tranquilidad, Madeira conserva un clima templado todo el año, ideal para el senderismo entre levadas y acantilados frente al Atlántico.
¿Te apetece un último chapuzón bajo el sol de septiembre? Ve al golfo de Orosei, en Cerdeña, donde solo se accede a las calas en barco. Si buscas más tranquilidad, pon rumbo a la costa eslovena, alrededor de Piran, donde el agua mantiene sus 23 grados, o a las islas Eolias, frente a Sicilia, todavía poco concurridas fuera de temporada.
En el Mediterráneo oriental, Turquía y su costa licia ofrecen un agua tan clara que se ven los peces desde la cubierta de un barco, para que practiques deportes acuáticos de la mejor forma. Mientras que Grecia ofrece en el mes de septiembre uno de los mares más templados del Mediterráneo, con el Egeo rondando los 24 grados tras meses acumulando sol. Las islas pequeñas, como Folegandros o Koufonisia, recuperan su ritmo pausado en cuanto se marchan los cruceros de agosto.
Para un viaje entre finales de septiembre y principios de octubre, ve a los parques nacionales de Estados Unidos: los bosques se encienden de un amarillo intenso, un espectáculo que solo dura dos o tres semanas.
En Uzbekistán, el calor por fin baja de los 30 grados, ideal para pasear por el Registán de Samarcanda y probar los últimos melones de la temporada en el bazar Siab. En Bali, los arrozales de Jatiluwih se doran antes de la cosecha; mientras que en Mauricio, el mar recupera su transparencia más pura del año, perfecta para una última sesión de snorkel en Blue Bay.
Para un viaje en septiembre fuera de Europa, nuestros expertos locales tienen sus propias referencias, lejos de las guías clásicas: en Tanzania, te llevan al cráter del Ngorongoro para observar con discreción rinocerontes negros y los Big Five. En Brasil, rumbo a Alter do Chão, en plena Amazonia, donde las aguas bajas del Tapajós revelan largas playas de arena blanca poco conocidas.
En septiembre, unos días bastan para cambiar de aires, siempre que elijas bien. Para una estancia de una semana en septiembre, ve a Italia: a Roma con toda su historia, Apulia y sus masserie, al interior de Sicilia o a los lagos del norte, con temperaturas de 22-24 grados. También puedes pensar en un viaje a medida a Marruecos: surf en Taghazout por la mañana, ruta por el Alto Atlas por la tarde. Otra opción para una semana tranquila: Croacia o Portugal, donde el verano se alarga entre calas ya vacías y pescado del día recién sacado de las redes.
Destinos que conviene dejar de lado en septiembre
No todas las regiones del mundo viven septiembre de la misma manera. Algunas siguen atravesando la temporada de lluvias o el periodo de ciclones. Para un viaje en septiembre, los siguientes destinos pasan por un momento menos favorable:
- El Caribe y América Central, todavía bajo la amenaza de fenómenos ciclónicos: Cuba, la zona caribeña de México y Yucatán, y Belice.
- El sureste de Estados Unidos, de Florida al litoral de las Carolinas y del golfo de México, en plena temporada de huracanes.
- Algunas regiones de Asia del Sur y del Sudeste Asiático, donde el monzón no siempre ha dicho su última palabra: Kerala y la región de Goa en India; Tailandia, especialmente la costa de Andamán (Phuket, Krabi); Vietnam y Filipinas, expuestos a la temporada de tifones, especialmente activa entre agosto y octubre.
- El litoral de África Occidental, todavía marcado por la temporada de lluvias: Senegal.
Nuestras agencias locales siguen de cerca estos matices climáticos, región por región, y saben orientarte hacia el momento más adecuado para descubrir el destino con el que sueñas.

Más ideas de destinos para después del verano
¿Quieres alargar la aventura después de tu viaje en septiembre? Descubre nuestras ideas para tu próxima estancia a medida en octubre, en el puente de Todos los Santos o en noviembre. Un trekking que sube de altitud, un roadtrip sin ruta cerrada, una escapada en familia o una estancia en grupo: nuestros agentes locales tienen, para cada destino, su propio calendario, a menudo a contracorriente de las ideas preconcebidas.













































