¿Estás pensando en viajar a Senegal pero no sabes por dónde empezar? ¡No te preocupes, estamos aquí para ayudarte! Senegal es, ante todo, un ambiente, una atmósfera como ninguna otra en África. Las ciudades de Dakar y Saint-Louis, fuertemente influenciadas por la época colonial francesa, son puntos de entrada muy agradables para comenzar un circuito por Senegal y coger el ritmo del país. También es una oportunidad para descubrir hermosos paisajes, tales como la isla de Gorée, el lago rosa, el lago salado, el Parque Nacional Langue de Barbarie, Djoudj o el desierto de Lampoul. No habrá que dudar en vagar y curiosear en los mercados locales, muy ricos en colores bajo un ambiente jovial (Kermel, Sandaga o Soumbédioune y sus peces). Una vez sumergidos en el ritmo senegalés, ¿por qué no cambiar por completo y salir a explorar otros lugares también encantadores? Te sorprenderá especialmente su rica flora, donde destacan las ceibas y baobabs, y su gran variedad de especies de aves y fauna salvaje.

























