En tu viaje a Nepal probablemente comenzarás tu aventura por la capital: Katmandú. Ciudad antigua y medieval, las vistas de Stupa de Swayambhunath, del templo con el techo de oro de Pashupatinath, o del jardín de los sueños, quedarán para siempre grabadas en tu memoria. Unos 200 kilómetros al noroeste de la capital, el Annapurna y el Everest aguardan el momento en que decidas dirigirte hacia el techo del mundo. Recorre las vastas tierras de la cadena montañosa más importante y mítica del mundo: el Himalaya. Los amantes de los animales salvajes no se quedarán desilusionados ante el increíble espectáculo ofrecido por el parque nacional de Bardia; situado en el noroeste del país, podemos descubrir esta reserva natural con un safari de aventura pasando entre los elefantes, tigres y rinocerontes que los pueblan. Por último, tan sólo a unas pocas decenas de kilómetros al este de Katmandú, podrás descubrir la ciudad de Nagarkot, donde se pueden observar los picos más altos del mundo. Los espectaculares paisajes de las terrazas de arrozales y de los valles floridos bajo el sol del atardecer serán una delicia para los aficionados a la fotografía. Nepal es un país de gran diversidad de paisajes, y ofrece una riqueza cultural única. Fascinante y místico, es el viaje ideal para los amantes de la aventura, los animales salvajes y las largas caminatas de montaña.

























