Pensando en un viaje a Maldivas, tal vez te sentirás tentado por bucear en el corazón de la fauna y flora marina. En este caso, sin duda es parada obligatoria Kuda Huraa, un atolón bien conocido por sus impresionantes arrecifes. Si pudiéramos medir el pulso de una vida marina por la variedad de maravillas que contiene, ¡el atolón estaría cerca de un ataque al corazón! Viajarás entre mil peces cuyos colores iluminan el turquesa del océano. Tus ojos se maravillarán con el ágil nado de peces loro o damiselas. Observarás cientos de diferentes variedades de corales, bailando solos al ritmo de las olas, todo ello en un universo de colores brillantes y únicos. Y para recuperarte de las emociones de tu inmersión, descansarás en un bungalow sobre zancos, con vistas al mar, como si estuvieras solo en la Tierra. Tómate tu tiempo para ir al spa y disfruta de un momento de relajación sin precedentes en la isla de Hembadhu. Y luego, navegarás en dhonis, un pequeño barco local, para aislarte en una de las muchas islas privadas que el archipiélago reserva...





