Redactor de Evaneos

Cristina Valenciano Ruiz

Growth Marketing Manager
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Su misión

Dar a conocer Evaneos a los viajeros —y mostrarles que pueden crear un viaje único y a medida con un experto local— es el núcleo de mi misión como Growth Marketing Manager para el sur de Europa. Lidero los mercados español e italiano. La promesa de Evaneos empieza mucho antes del primer mensaje: empieza cuando el viajero ve lo que es posible.

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Recuerdos de viajes

Uno de mis recuerdos más bonitos de viaje: bañarme a la luz de la luna en una pequeña laguna bioluminiscente escondida, en las Islas del Rosario de Colombia. ¡Fue como flotar entre estrellas, con cada movimiento iluminando el agua a mi alrededor! Mágico.

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Cristina Valenciano Ruiz: sus últimos artículos

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Dar Es-Salaam, un nombre de ensueño para los viajeros

Un nombre legendario Cierra los ojos y sentirás inmediatamente el efecto que produce en tu espíritu la evocación del nombre Dar Es-Salaam. Sin duda los amantes de los viajes y la aventura se estremecerán. Dar Es-Salaam es un nombre realmente legendario, que al evocarlo simplemente, genera un deseo irresistible de viajar. Podrás cumplir el sueño de explorar esta ciudad con nombre mítico en tu viaje por Tanzania. Si bien en la actualidad Dodoma es la capital oficial y Arusha el punto de partida natural de los turistas en dirección hacia los grandes parques como por ejemplo el Ngorongoro, el Serengeti y el Kilimanjaro, Dar Es-Salaam además de ser el pulmón económico del país, sigue estando en la mente de todos como la ciudad mítica cuyo nombre significa "Remanso de paz". Admite que ya has comenzado a soñar. Seguramente tendrás en la cabeza la imagen de las gabarras navegando frente a un puerto de pescadores, o el de las calles polvorientas cuyo misterio te sorprende a cada paso. Para entender la realidad, lo mejor es ir allí en persona y comprobar las leyendas. Dar Es-Salaam en la actualidad No tardarás mucho en darte cuenta a tu llegada a Dar Es-Salaam que la realidad está bastante alejada de lo que uno se imagina. Desde el punto de vista de la seguridad, Dar Es-Salaam no es tanto un remanso de paz como indica su nombre. Para tus desplazamientos, pregunta siempre sobre la situación de seguridad en los barrios por los que pienses pasar, incluso de día. Ni se te ocurra ir caminando de noche. Tendrás que tomar un taxi y siempre uno que sea oficial, para no correr riesgos. En cuanto a las visitas, por ejemplo, puedes dirgirte a la catedral de San José y a la iglesia luterana. El Museo Nacional y la Casa de la Cultura también te resultarán visitas interesantes. Paseando por la calle de los templos tendrás la sensación de haber salido del continente africano para encontrarte en la India. Ve a conocer el Swaminarayan. Si quieres sentir el ambiente que debía tener Dar Es-Salaam en la época en la que esta gran ciudad congestionada permanentemente, no era más que un pueblo de pescadores, tendrás que ir al puerto. Allí podrás ver las gabarras navegando a lo lejos antes de venir a descargar sus redes de pesca. Verás su agitación típica y escenas mucho más auténticas. Aquí tienes finalmente una pequeña muestra del Dar Es-Salaam que hace soñar a los viajeros.
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Şuşa, sus monumentos antiguos y sus fantasmas

Un testimonio al aire libre del conflicto separatista Aunque todo el Alto Karabaj recuerda el conflicto separatista de principios de la década de 1990, esto ocurre especialmente en Şuşa. Cuartel general de las fuerzas azeríes, fue devastada en la última fase del conflicto, cuando Armenia se hizo con la victoria. Aunque las autoridades del Alto Karabaj implantaron una política de reconstrucción y de señalización de la victoria por todo el territorio, en Şuşa lo que se palpa es la derrota y la destrucción. Lugar principal de la cultura azerí, aunque también tenía una población armenia antes de la guerra, en un siglo ha pasado de ser una ciudad floreciente y cosmopolita (de las más famosas de todo el Cáucaso, por encima incluso que Ereván), a convertirse en ciudad de última categoría, demolida al 80%. Contaba con 15.000 habitantes en 1989 y ahora solo tiene 4000. Desde el punto de vista histórico, visitar Şuşa te enseñará más sobre la guerra que cualquier museo. Las casas, todavía destruidas, el tanque conmemorativo que dejaron las fuerzas armenias tras el conflicto y el estado de los edificios relacionados con la cultura azerí hablan por sí solos. Tras las huellas de una historia brillante Sin embargo, también puedes dejarte fascinar por las reliquias del pasado que, contra viento y marea, han resistido en Şuşa. Entre estos valiosos vestigios, que recuerdan a los tiempos en los que Şuşa tenía unos diez caravasares y un montón de fabricantes de alfombras de entre los más refinados de Oriente Medio, artesanos de instrumentos, trovadores y juglares, está la mezquita Aschagi Govhar Agha. Obra maestra del estilo persa chiíta, su fachada actual data de la década de 1860. A pesar de los graves daños que sufrió, sigue luciendo sus magníficos minaretes dobles y arabescos de la sala principal y se ha renovado y restaurado en los últimos años. Seguramente también te sorprendan los impresionantes fragmentos de murallas que datan de finales del siglo XVIII y que fueron realizados por Panah Khan, un poderoso soberano del Karabaj de entonces. Las ruinas del palacio de Panah Khan son otro testimonio, aunque parcial, de la gloriosa historia de Şuşa en los buenos tiempos del Karabaj. La cultura armenia está representada por dos iglesias del siglo XIX, que, en cambio, están perfectamente renovadas: la catedral Ghazantchetsots y la iglesia de Kanatch Zham, que domina sobre la colina. También podrás contemplar una iglesia rusa y las ruinas de distintos monumentos de la ciudad colonial del siglo XIX. En el museo de historia de Şuşa podrás aprender más sobre la historia de la ciudad, contada por los armenios. 

Transporte público en Islandia

Transportes desde el aeropuerto A tu llegada a Islandia, el mejor medio de ir al centro de la ciudad si no tienes un coche de alquiler esperándote es tomar la lanzadera al centro de Reikiavik Las lanzaderas están relacionadas con los horarios de los vuelos y te dejarán directamente en la estación principal de autobuses. Si escoges la fórmula "flybus+", una lanzadera pequeñita tomará el relevo y te dejará directamente en tu lugar de alojamiento.  Transporte urbano Reikiavik es una capital pequeña y es fácil desplazarse a pie todo el tiempo. Si tu alojamiento está un poco lejos, o si quieres ir a algunos lugares de la periferia desde el centro, el autobús es la mejor opción. Hay muchas líneas y tendrás planos disponibles en la oficina de turismo. Solo ten en cuenta que tendrás que llevar dinero para comprarle tu billete al conductor.  Transportes alrededor del país Algunos aviones nacionales comunican la capital de Islandia con otras ciudades del país como Akureyri en el norte o Egilsstadir en el este. El aeropuerto nacional se encuentra en el centro de la ciudad y es diferente al aeropuerto internacional situado en la península de Reykjanes. Islandia no tiene tren, y el coche es el mejor medio de transporte para desplazarse por la isla con toda libertad. Un utilitario será suficiente si te quedas en el eje principal de la carretera nº1. En Islandia, será necesario un 4x4 en pleno invierno o en verano para atravesar el interior de la isla. Aparte del coche, que permite realmente circular por toda la isla, existen muchas conexiones de autobuses. Los horarios y la frecuencia varían en verano y en invierno. En verano puede haber varias salidas por día y existen conexiones especiales, sobre todo en el interior. En invierno, el tráfico es restringido y algunas líneas solo funcionan un día de cada dos. Recuerda comprobar bien los horarios. 
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Las minas de sal de Wieliczka, la meca de los góticos

Lamer al enano protector de la mina  Mina desde el siglo XIII, Wieliczka aprovisionaba de sal de roca (de buena calidad) a la mayor parte de los hogares polacos. En el siglo XX, con el fin de su actividad minera, se ha convertido en un importante lugar turístico. Las minas de sal de Wieliczka están situadas en el sur de Polonia, cerca de Cracovia, en la ciudad de Wieliczka. Se puede llegar fácilmente en coche de alquiler, en tren (estación de Wieliczka rynek Kopalnia) o en autobús. Hay muchos hoteles y casas de huéspedes en la ciudad de Wieliczka, pero es más recomendable dormir en Cracovia, que es más agradable. Antes de entrar, procura equiparte con ropa de abrigo, ya que se está a solo 15 °C en toda la mina. La taquilla se encuentra en el pozo de Dilanowicz, donde se puede conseguir una audioguía en todos los idiomas. Para el descenso, se bajan los 9 niveles de la mina por una escalera gigantesca. ¡La impresión de frío y claustrofobia está garantizada!   Por el camino, te encontrarás con varias esculturas hechas por los mineros: relieves que representan escenas religiosas o históricas y el famoso duende, protector de los mineros, cuya leyenda dice que si se lame su barba se estará protegido de los peligros de la mina. El enano ya no tiene, obviamente, la barba (hay un gran hueco en su lugar), debido a todos los turistas que la han lamido, aunque muchos prefieren, simplemente, tocarla, por cuestiones de higiene. La roca tiene un sabor salado. Los niños no dejan de lamer las paredes... La capilla: el punto culminante de la visita La capilla subterránea de San Kinga, a unos 100 metros bajo tierra, es única. Kinga, una princesa húngara que llegó a comprometerse con el rey de Polonia, dejó caer su anillo de compromiso en un pozo y pidió que se cavara para encontrarlo. Fue así como la mina fue descubierta. Hecha completamente de sal, con azulejos y lámparas de araña en el altar, bajorrelieves y estatuas, la capilla es espectacular. Los mineros se reunían aquí durante sus descansos. También, hay una estatua del rey Boleslao pidiendo la mano de Kinga, realizada en roca de sal. Por último, en la enorme sala principal, todos los turistas se reúnen para comer, comprar un cristal de sal, ver en una pantalla de cine una película sobre la historia de la mina y visitar el museo subterráneo. Se puede, simplemente, dar un paseo por este gran espacio a 135 metros bajo tierra. Te sugiero dar una vuelta por el sanatorium para relajarte con el aire puro de la mina. De hecho, es evidente que no hay contaminación externa y la temperatura es constante, gracias a los microelementos y a un microclima: la calidad del aire es excepcional. ¡Aprovecha la terapia del aire! Los 150 metros de vuelta se ascienden en el enorme ascensor que transportaba a los mineros al final de su jornada laboral. Se trata de un vertiginoso ascenso para regresar al aire libre, la luz y el calor.
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¿Myanmar, un destino de playa?

El Golfo de Bengala Sería una pena no amenizar una estancia en Myanmar con una pequeña sesión de playa y holgazanería en el golfo de Bengala. Allí te esperan distintas alternativas, según tus expectativas, tus preferencias, ¡y tu presupuesto! La playa más famosa del país es, clarísimamente, la de Ngapali, ¡y no sin razón! Arena blanca, aguas turquesas y cocoteros para un escenario paradisiaco e idílico donde se mezclan delicadamente exotismo y comodidad. Ngapali es turística, pero no es nada desmesurado. Cuenta entre los destinos de lujo que están más al alza. Se está valorizando mucho. La maravillosa Kantaya está cerca y no ha perdido ni una pizca de su encanto original. Y es que el acceso es más difícil. Aunque, aparte de vaguear en la orilla, no hay gran cosa que hacer allí. Otra playa destacada y más tranquila que la de Ngapali es la de Ngwe Saung. En el orden del día: chapuzón, buceo y relajación a la orilla de una playa de arena fina. Y, para los que busquen una playa más animada, con mucha vida local, sin importar el color de la arena o del agua, ¡Chaungtha es su playa! Puedes saborear pinchos de pescado y marisco a la barbacoa con los pies en la arena. Las noches vibran al ritmo del karaoke en la misma playa. Es una inmersión en toda regla en lo que son las vacaciones de los birmanos. El mar de Andamán El famoso mar de Andamán baña una parte de las costas del país. Por desgracia, el acceso está prohibido, menos para Kawthaung, donde solo hay un resort de lujo. Es una zona virgen, sin construcciones. El paisaje es verdaderamente mágico, inalterado y excepcional. Lo mismo se aplica a las islas Mergui, un archipiélago paradisiaco y deshabitado. La principal forma de acceder es haciendo un crucero. Durante una estancia en Myanmar no puede faltar una sesión de buceo entre peces multicolores. Myanmar es, sin lugar a dudas, un destino de playa de primera categoría.

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