Lipica, caserío de Sezana, en la frontera con Italia, es famoso por diersas razones. En primer lugar por sus animales, de donde son originarios los caballos lipizzanos, muy apreciados en Viena. Después por su acceso al Karst esloveno.
Lipica, caserío de Sezana, en la frontera con Italia, es famoso por diersas razones. En primer lugar por sus animales, de donde son originarios los caballos lipizzanos, muy apreciados en Viena. Después por su acceso al Karst esloveno.
Mi aconsejo
Ven a conocer la granja de caballos de Lipica. Toda una parte del turismo local gira en torno a estos impresionantes caballos blancos que más tarde serán el orgullo de la Escuela de Equitación Española de Viena. En la actualidad alberga un museo, un hotel y un espacio de introducción.