Fundada en 1719, la ciudad de Tiradentes es como encontrar un pequeño rincón de Portugal perdido en medio de Brasil. La ciudad ha conservado la arquitectura de la época colonial, manteniendo el adoquinado de sus calles y las iglesias bicolor, en amarillo y blanco, y con doble torre.
Mi aconsejo
Esta pequeña población de 7 000 habitantes se ve triplicada durante Semana Santa. Es el momento ideal para visitar Tiradentes y ver las procesiones por sus calles, las fiestas y los conciertos por la noche. Atención: reservar el hotel con antelación.
Viajero Anónimo
Gran viajero
5
Una de las ciudades históricas más agradables de Minas Gerais, donde el tiempo parece detenerse.
Mi aconsejo
Alójate al menos 2 días en Tiradentes: un día para conocer la ciudad y otro para visitar São João del Rei, a solo 15 minutos. Entre semana estarás más tranquilo.
Sao Paulo es la enorme y bulliciosa capital económica de Brasil. En vez de salir corriendo a visitar todos los museos del centro, es mejor que observéis a los habitantes locales y les sigáis el ritmo. ¡Sao Paulo está llena de sorpresas!
Si bien no hay prácticamente nada que hacer, frente a la gran fama del Carnaval de Río, no hay que olvidar que esta no es la única ciudad de Brasil donde se puede disfrutar a lo grande de esta fiesta. Y Salvador de Bahía es la prueba de ello; capital del noreste, donde la rumba resuena en todos los rincones de sus calles.
Muchos turistas se olvidan de la quinta ciudad de Brasil, situada al nordeste del país. A pesar de su reputación, a veces algo dura, esta ciudad que contiene grandes avenidas, altos edificios y antiguas casas coloniales te ofrece toda clase de encantos. En los alrededores, la ciudad de Olina y las playas de Porto das Galinhas cuentan con el aprecio de los turistas.
Playas de arena fina al este, un mar agitado, una costa salvaje al oeste con aguas más tranquilas, calles apacibles, pequeños comercios y un sentimiento vago de seguridad en todos lados: ¡bienvenido a la Ilha Catarina o Florianopolis!