A 210 km de Fortaleza, en la carretera que conduce hasta Jericoacoara, la playa de Guajiru es todavía poco conocida por los viajeros. Este pueblo de pescadores de unos 800 habitantes es el lugar ideal para descansar alejado de las turísticas playas del noreste de Brasil.
A 210 km de Fortaleza, en la carretera que conduce hasta Jericoacoara, la playa de Guajiru es todavía poco conocida por los viajeros. Este pueblo de pescadores de unos 800 habitantes es el lugar ideal para descansar alejado de las turísticas playas del noreste de Brasil.
Mi aconsejo
Es también la oportunidad para probar los deportes náuticos. Aprovéchate de los precios más bajos (especialmente mucho más bajos que en Fortaleza) y de las aguas no demasiado agitadas para disfrutar del kite surf o el surf.
Sao Paulo es la enorme y bulliciosa capital económica de Brasil. En vez de salir corriendo a visitar todos los museos del centro, es mejor que observéis a los habitantes locales y les sigáis el ritmo. ¡Sao Paulo está llena de sorpresas!
Si bien no hay prácticamente nada que hacer, frente a la gran fama del Carnaval de Río, no hay que olvidar que esta no es la única ciudad de Brasil donde se puede disfrutar a lo grande de esta fiesta. Y Salvador de Bahía es la prueba de ello; capital del noreste, donde la rumba resuena en todos los rincones de sus calles.
Muchos turistas se olvidan de la quinta ciudad de Brasil, situada al nordeste del país. A pesar de su reputación, a veces algo dura, esta ciudad que contiene grandes avenidas, altos edificios y antiguas casas coloniales te ofrece toda clase de encantos. En los alrededores, la ciudad de Olina y las playas de Porto das Galinhas cuentan con el aprecio de los turistas.
Playas de arena fina al este, un mar agitado, una costa salvaje al oeste con aguas más tranquilas, calles apacibles, pequeños comercios y un sentimiento vago de seguridad en todos lados: ¡bienvenido a la Ilha Catarina o Florianopolis!