Los lugares más interesantes que ver en Portugal quedarán al alcance de tu mano gracias a los circuitos personalizados diseñados por la red de agencias locales de Evaneos. Visita, por ejemplo, Lisboa y Oporto, las dos ciudades más importantes del país, pero también Lagos, Portimao o Faro, las más conocidas de la región de Algarve. Tres lugares con mucho encanto y que cuentan con algunas de las mejores playas de toda Europa.
Por otro lado, Viana do Castelo posee tantos tesoros arquitectónicos como Sintra pero no está, ni de lejos, tan saturada de turistas. Por su parte, puedes disfrutar de la tranquilidad de la isla de San Miguel, la más grande de las Azores, antes que sumergirte en el trajín característico de la zona sur y este del país. Coimbra, una ciudad completamente medieval, es otro destino poco concurrido pero igual de interesante. Un paseo por su centro histórico es un viaje en el tiempo.
Plantado en el siglo XVII por las Carmelitas, el bosque de Buçaco es un magnífico ecosistema que ocupa un lugar en el imaginario portugués: cantado por numerosos autores de la región, invita al romanticismo.
Hoy, sencilla y pequeña ciudad de la Beira interior, Belmonte conserva las huellas de una larga historia: restos romanos, una torre-prisión quizás celtíbera, un castillo medieval defensivo, un barrio judío...
Pequeña región costera en el noroeste de Algarve, Aljezur es un paraíso para los surfistas y los que buscan disfrutar de la región en un entorno más íntimo.
La pequeña ciudad de Furnas es el hogar de muchas actividades relacionadas con el volcanismo incluyendo fuentes de aguas termales y un hermoso parque balneario.
Como su nombre indica, Nordeste se encuentra en el extremo noreste de San Miguel. Esta es la parte más salvaje de la isla, forestal y escarpada, atravesada por valles profundos. Desde las alturas, las vistas al mar son impresionantes.
Velas es la capital de la isla de San Jorge y su puerto principal, frente a Pico. El casco antiguo, aunque pequeño, es bonito, con sus calles empedradas y edificios históricos. Concentra la mayor parte de la infraestructura turística de la isla.
En 1957-1958, una erupción volcánica impresionante hizo surgir Capelinhos. Desde entonces, el territorio de Faial aumentó más de 2 km² y ofrece un paseo estupendo a los fans del "suelo lunar".
La ciudad de Santa Maria da Feira, situada a pocos kilómetros de Oporto, destaca sobre todo por su castillo medieval. Este monumento del siglo XI domina la ciudad, y es uno de los mejor preservados de Portugal.
Aljezur, bonita aldea toda blanca, al pie de los restos de un castillo moro, en la costa oeste del Algarve, es una etapa ideal para los turistas que buscan una naturaleza cuidada y tranquilidad.
La isla más al sur de las Azores habría servido de refugio a Cristóbal Colón a su regreso de su primer viaje. Aquí, el ambiente es muy tranquilo y se puede pasear por la única calle de Vila do Porto.
A apenas algunos kilómetros de la famosa Fátima, que atrae hoy día a fieles y turistas por millares, se encuentra la pequeña ciudad de Ourém, con patrimonio arquitectónico e histórico muy rico, pero desconocido.
Situado tras una muralla con forma de estrella de 12 puntas, Almeida es un bonito pueblo clasificado como patrimonio histórico. Esta fortaleza cercana a la frontera española data de los siglos XVII y XVIII, y se encuentra en un sorprendente buen estado de conservación.
El Algarve es una región imprescindible de Portugal. Entre naturaleza, arquitectura, cocina y baño, reune él solo todo lo que podemos esperar encontrar para unas vacaciones exitosas. Por contra, verdaderamente no hay que tener miedo de la multitud.
Un magnífico puente de 31 arcos construido por los romanos para atravesar el río Lima determinó la fundación de esta pequeña ciudad del norte de Portugal, en la fértil región de Minho.